Cuando llega la temporada de setas, la naturaleza nos regala un tesoro gastronómico irresistible. Pero más allá de los clásicos revueltos y sopas, hay maneras sorprendentes de usarlas que probablemente no habías probado. ¿Te atreves a descubrir sabores que cambiarán tu forma de ver estos pequeños hongos?
1. Lasaña de setas y espinacas sin carne
Ideal para quienes buscan una opción más ligera y sabrosa. Esta receta sustituye la carne por una mezcla cremosa de setas y verduras que no tiene nada que envidiar al relleno tradicional.
- Tiempo de preparación: 45 minutos
- Setas recomendadas: champiñones, portobello o shiitake
- Ingredientes clave: 300 g de setas, 200 g de espinacas, 1 cebolla picada, 250 ml de bechamel, láminas de lasaña, queso rallado
Saltea las setas con cebolla hasta que estén doradas, añade las espinacas y cocina hasta que se ablanden. Luego, capa por capa, arma la lasaña alternando relleno, bechamel y pasta. Hornea 25 minutos a 180°C. El resultado es tan cremoso que nadie extrañará la carne.
2. Empanadillas de setas y queso azul
Fáciles, prácticas y con un sabor que sorprende al primer bocado. Perfectas para una cena informal o como picoteo para invitados.
- Tiempo de preparación: 30 minutos
- Setas recomendadas: boletus o setas de cardo
- Ingredientes clave: 200 g de setas, 100 g de queso azul, 1 diente de ajo, masa para empanadillas
Pica las setas finamente y saltéalas con ajo hasta que suelten el jugo. Añade el queso azul hasta que se funda. Rellena cada empanadilla con una cucharada de mezcla y hornea a 200°C durante 15 minutos. El contraste del hongo con el queso da una explosión de umami inolvidable.
3. Risotto cremoso de setas silvestres
Un clásico italiano que cobra nueva vida con setas de temporada. Ideal para cenas especiales sin complicaciones.
- Tiempo de preparación: 35 minutos
- Setas recomendadas: mezcla de níscalos, rebozuelos y trompetas de la muerte
- Ingredientes clave: 200 g de arroz arborio, 1 litro de caldo vegetal, 250 g de setas, 1 cebolla, 50 g de parmesano, 50 ml de vino blanco
Sofríe la cebolla, añade las setas y el arroz, y desglasa con vino blanco. Luego agrega caldo poco a poco mientras remueves. Finaliza con queso rallado y un poco de mantequilla. El secreto está en la paciencia y la textura cremosa final.
4. Tostadas de polenta con setas salteadas y huevo poché
Una opción diferente para el brunch del fin de semana o incluso como cena ligera y elegante.
- Tiempo de preparación: 25 minutos
- Setas recomendadas: enoki o setas ostra
- Ingredientes clave: 500 ml de agua, 100 g de polenta, 200 g de setas, 2 huevos
Cocina la polenta en agua con sal hasta que espese. Vuelca en una bandeja, enfría y corta en rectángulos. Dora en sartén con aceite y reserva. Saltea las setas con poco ajo y coloca sobre las tostadas. Corona con huevo poché. Un plato visualmente atractivo y nutritivo.
5. Carpaccio de setas con vinagreta de limón y sésamo
Ligero, fresco y perfecto como entrada o acompañante. Nadie espera comer setas crudas, pero esta receta cambia todo.
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Setas recomendadas: champiñones blancos muy frescos
- Ingredientes clave: 200 g de champiñones, zumo de 1 limón, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, semillas de sésamo
Limpia los champiñones y córtalos en láminas finísimas. Mezcla limón, aceite, sal y pimienta. Baña las setas en esta vinagreta y decora con sésamo tostado. Servido frío, es un contraste brillante para platos más calientes.
¿Por qué aprovechar la temporada de setas?
Comprar y cocinar setas en su temporada tiene sentido por muchos motivos. Primero, su sabor está en su punto máximo. Segundo, suelen estar más frescas y económicas. Y tercero, es una forma deliciosa de conectar con lo que la tierra tiene para ofrecer este mes.
Así que la próxima vez que veas una cesta de setas frescas en el mercado, piensa más allá de lo habitual. Estas recetas son prueba viva de que lo simple y natural puede sorprenderte. ¿Cuál vas a probar primero?




